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sábado 28 de noviembre de 2009

Estado de excepción en el País Vasco


Decenas de miles de personas se manifiestan en Bilbao en contra de la represión






Decenas de miles de personas secundaron esta tarde en Bilbao la manifestación de protesta contra de las detenciones el pasado martes de 35 jóvenes pertenecientes a Segi, el movimiento juvenil de la izquierda abertzale.



La manifestación ha comenzado a las 17.00 horas de la calle Autonomía de la capital vizcaína, bajo la atenta vigilancia de la Ertzaintza. En la marcha han participado significados representantes de la izquierda abertzale, como Jone Goirizelaia, Tasio Erkizia o Rufi Etxebarria, así como representantes de Aralar y Eusko Alkartasuna.




Durante su recorrido, los participantes han reclamado la libertad para los arrestados y han coreado consignas de apoyo a Jarrai y Haika, organizaciones ilegalizadas antecesoras de Segi. Además, han proclamado la lucha como el único camino -"Borroka de bide bakarra­"-, la amnistía para los presos o a favor de la independencia.




Poco antes de su paso junto a la comisaría de la Ertzaintza en la Plaza Zabalburu, los presentes gritaron "Hemen torturatzen da" -aquí se tortura- y "la policía tortura y asesina" o en recuerdo del desaparecido, Jon Antza.




Durante la manifestación, los presentes no mostraron ningún tipo de imágenes o pancartas, excepto la que encabezaba la marcha bajo el lema "Proiektu guztiak, eskubide guztiak" -Todos los proyectos, todos los derechos-.




El acto ha concluido cerca de las 18.45 horas ante el Ayuntamiento de Bilbao donde se ha procedido a la lectura de un un manifiesto.



Han tomado la palabra varios familiares de los detenidos, que han destacado que los arrestados "no son delincuentes, ni ladrones, sino estudiantes y trabajadores, soñadores, generosos y luchadores". "Les conocemos y les queremos, nos llenan de orgullo", han añadido.


Además de pedir su puesta en libertad, han indicado que los detenidos son independentistas y que "esa y nada más que esa es la razón por la que les han detenido", puesto que "su único delito ha sido el ejercicio de sus derechos civiles y políticos".



Por último, han realizado un llamamiento a todos los agentes políticos y sociales vascos, a los que han preguntado "qué futuro tiene un pueblo cuya juventud tiene negados sus derechos".




Madrid, contra la privatización de la sanidad pública, en la manifestación del día 26.

Los comunicados emitidos en la manifestación de ayer 26 de Noviembre.
Para Kaos en la Red

Publicados para internet los tres videos destacados de la jornada de ayer día 26 de Noviembre de 2009, donde muchos madrileños volvimos a levantarnos contra lo que consideramos un robo amparado por la ley y encubierto por muchos medios de forma intermitente o selectiva, y un mareo al ciudadano. Pese a la duración de esta lucha, sigue habiendo muchos ciudadanos que aún desconocen qué ocurre a sus espaldas. Es nuestra responsabilidad difundir al máximo cualquier explicación que pueda aclarar la trágica situaciónde la sanidad pública, no sólo en madrid, sino en otrs comunidades, o en el resto del territorio español. Todos los discursos se quedan cortos, teniendo en cuenta el gran número de sucesos que se dan al mismo tiempo y en una misma línea. Les dejo, media hora de exposición de los hechos, información concentrada, donde también se mencionó la carísima vacuna, y su beneficio para una vez más, manos privadas.

(ver enlace adjunto)

http://www.archive.org/details/26nsanidad

martes 24 de noviembre de 2009

Estado de excepción en Euskalerria


La juventud siempre empuja,
la juventud siempre vence,
y la salvación de un pueblo
de su juventud depende.

Miguel Hernández (poeta del pueblo)


36 personas detenidas esta madrugada en una nueva redada de la Policía y la Guardia Civil en el País Vasco peninsular

Los arrestados son jóvenes acusados de pertenecer a la organización política Segi



Las agencias Efe y Europa Press cifran en 36 los detenidos esta madrugada en diversas localidades de Hego Euskal Herria por la Policía española y la Guardia Civil, bajo las órdenes del juez Fernando Grande-Marlaska, que se ha desplazado a Donostia junto a dos fiscales y la cúpula policial para coordinar el dispositivo.
Según Efe, a las seis de la mañana la Guardia Civil había detenido a siete personas, mientras que la Policía había arrestado a 29. De acuerdo con esa agencia, las fuerzas policiales han acudido a los domicilios de otras tres personas con la intención de arrestarlas, pero no se encontraban allí.

En Nafarroa, la operación se ha desarrollado en Iruñea, Barañain, Zizur Nagusia y Burlata, aunque de momento se desconocen las identidades de los apresados.

La Guardia Civil y la Policía han registrado al menos 34 viviendas, gaztetxes y otros locales.

Los detenidos son jóvenes a los que la Audiencia Nacional acusa de pertenecer a la organización política Segi.

Los primeros nombres que han trascendido son: Carlos Renedo en el barrio bilbaíno de Otxarkoaga; Zuriñe Ogenaga en Lekeitio; Aritz Petralanda en Zamudio, Joseba Dalmau en Galdakao; Jon Telleria, en Idiazabal y Juan Anda Vélez de Mendizabal, en Gasteiz.

Las fuerzas represivas han acudido a los domicilios de al menos tres personas más que no se encontraban en los mismos, por lo que no han podido arrestarlos.

Siete de los 36 detenidos lo han sido en Navarra, en las localidades de Iruñea, Barañain y Burlata. También se ha procedido al registro de distintos locales y viviendas en Navarra, entre los que estaría el gaztetxe (local juvenil) de Zizur Mayor, según la información que la asamblea de jóvenes de esta localidad ha colgado en su web.

Además, la Guardia Civil y el Cuerpo Nacional de Policía han efectuado al menos 34 registros en domicilios, gaztetxes (sedes juveniles) y sociedades gastronómicas. La operación sigue abierta, por lo que puede haber aún más detenciones y registros.

Según las agencias, la operación continúa abierta y no se descartan más arrestos.



LISTA PROVISIONAL DE DETENIDOS


NAFARROA:

Itsaso Torregrosa (Burlata, Policía española)
Garbiñe Urra (Barañain, Policía española)
Jon Ziriza (Barañain)
Raul Iriarte(Barañain)
Amaia Elkano (Iruñea)
Mikel Ezkiroz (Iruñerria)


ARABA:

Aitor Liguerzana (Gasteiz, Policía española)
Jon Liguerzana (Gasteiz, Policía española)
Ion Anda (Gasteiz Guardia Civil)
Bittor Gonzalez (Gasteiz)
Jagoba Apaolaza (Gasteiz)
Zumai Olalde (Gasteiz)
Goizane (Gasteiz)
Unai (Gasteiz)


GIPUZKOA:


Mikel Ayestaran (Villabona)
Euken Villasante (Andoain, Policía española)
Garazi Rodriguez (Legorreta)
Maialen Eldua (Donostia)
Oier Ibarguren (Donostia)
Ihar Egaña (Donostia)
Aitziber Arrieta (Donostia)
Haritz Lopez (Tolosa)
Irati Mujika (Amezketa)
Unai Matxain (Zaldibia)


BIZKAIA:

Zuriñe Gojenola (Lekeitio)
Oier Zuñiga (Bilbo)
Eñaut Aiartzaguena (Iurreta)
Haritz Petralanda (Zamudio)


LAPURDI:

Iker Elizalde (Hendaia)


miércoles 18 de noviembre de 2009

TRIBUTO AL PCE (r)

jueves 12 de noviembre de 2009

¿En Andalucía tratan de reducir la criminalidad, o también prevenir un estallido social?


¿De qué se congratulaba el Delegado del Gobierno en su fiesta sevillana?
J.M. Álvarez | Para Kaos en la Red |
Delegado del Gobierno en Andalucía
Mientras que en el Estado español se comenzaba a hablar por primera vez de la fórmula alemana para salvar puestos de trabajo-una jornada laboral de 8 horas pagadas a partes iguales por el patrón y por el subsidio de desempleo, pero que implica que por cada fracción diaria de paro percibido, se pierda un día completo del mismo, lo que significa una ruina para el obrero que al final se quedará sin empleo y sin prestación estatal- el Delegado del Gobierno en Andalucía, Juan José López Garzón, celebraba en Sevilla, el Día de la Policía jactándose del aumento policial en la región. Unos de fiesta, con copas y canapés, y otros sin nada.

La crisis se ceba con Andalucía, y como vino para quedarse (habrá mejorías temporales, pero todo apunta al derrumbe del sistema), la región seguirá siendo el territorio europeo occidental con mayor número de desempleados, pues alcanza una tasa de paro del 30%. Para colmo, se maquillan las cifras, ya que no se consideran los parados que realizan cursos de formación porque, hipotéticamente, van a ser empleados al finalizar aquellos (caso de Delphi en Cádiz), ni otros como los demandantes de trabajo a domicilio, o los de media jornada. Si lo metemos todo en el mismo saco, Andalucía tiene cuatro millones de desempleados efectivos, pero ese dato aterrador no será problema para que el día de Nochebuena, los “representantes del pueblo” canten villancicos en el Parlamento Andaluz; los sueldos de sus señorías permiten ese relajo y esa falta de respeto con quienes lo están pasando mal.

En 2004, se estimaba que uno de cada tres andaluces vivía por debajo del umbral de la pobreza, actualmente más de dos millones y medio viven en esa situación y 300.000 lidian con la pobreza severa. El hambre física comienza a asomar, provocando casos de robos de cabezas de ganado, como reconocen los dirigentes de la organización agropecuaria ASAJA. La crisis general del capitalismo agudiza los problemas de obreros y jóvenes, multiplicando el paro y la exclusión social; por tanto el régimen se protege creando más policía. Curiosamente, la mitad de los nuevos efectivos, irán a parar a Cádiz, provincia a cuya capital (con un fuerte historial de lucha obrera, que sigue ahí larvada, como volcán dormido) la llaman “la capital europea del paro”.

Ante el descontento popular, la estrategia es droga y alcohol a discreción, o bien, exacerbar posturas chovinistas presentando a los inmigrantes como competidores cuando sonhermanos de clase, tan explotados, o más, que los autóctonos. Y si no es posible desviar indefinidamente la atención sobre las causas reales de los problemas, pretenden guardarse las espaldas engrosando plantillas policiales, que, por cierto, es lo único que no decrece ¿De qué se congratulaba el Delegado del Gobierno en su fiesta de Sevilla?, ¿de reducir la criminalidad o de que incrementando el parque de “bomberos”, podrán controlar, a poco que la situación empeore, el fuego que incendiará Andalucía?


http://jmalvarezblog.blogspot.com/

sábado 31 de octubre de 2009

Carta abierta al Estado español de un represaliado por el franquismo


542º y 143º aniversarios de los respectivos nacimientos de Erasmo y de Valle Inclán.
39º aniversario de un proceso contra varios miembros de ETA que finalizó con nueve penas de muerte y 500 años de cárcel para el resto de los acusados.


A finales del año 2007, el gobierno español promulgó la ley 52 cuyo título, tan prolijo como mentiroso, fue simplificado popularmente como “ley de memoria histórica”. Según su enunciado oficial, esta ley amplía los derechos de los millones de republicanos –españoles y otros- que, directa e indirectamente, fueron perseguidos por el franquismo. Es aquí donde encontramos la única verdad reconocida en esta ley: que los republicanos todavía no tienen los mismos derechos que el resto de los españoles.

Pero, reconocimientos involuntarios y pusilánimes aparte, el verdadero propósito de la ley queda reflejado en su “Exposición de motivos” y no es otro que el autobombo de la llamada “Transición”, una siniestra entelequia en la que no creen ni siquiera sus cuatro paniaguados, como lo demuestra la vergonzosa propaganda que de ella hacen en esta misma ocasión –si tan notoriamente provechosa hubiera sido, ¿qué necesidad habría de propagandearla?-. Y que es pura propaganda oportunista resulta indudable si observamos lo muchísimo que gastan en sonrojantes lisonjas, hipérboles y cacareos cluecos, todo ello para obligarnos a creer que, en palabras de la citada “Exposición”, “el espíritu de la Transición da sentido al modelo constitucional más fecundo que hayamos disfrutado nunca”. Pues habrá sido un espíritu estéril o fecundo pero lo mínimo que la promulgación de esta ley nos enseña es que, de haber sido lo último, ha fructificado muy tardíamente. En cuanto a lo máximo, peor aún porque, pese a que su dilatada gestación era propia del parto de los montes, al final ha parido una rata roñosa.

El paradigma de lo sórdido

A cambio de pregonar la Transición, la ley ofrece unas cuantas limosnas a los represaliados vivos. Es decir, que nada dice sobre los muertos –léase, los asesinados y sus deudos-. O, más angustioso todavía, lo que dice de ellos es de una mezquindad tan insultante que da náusea transcribir los párrafos que les mencionan –véanse los artículos 5 y 6 y, en especial, el párrafo 2.dos bis del artº 7 pero léanse con guantes, mascarilla y un purificador ambiental-.

En cuanto a los (todavía) vivos, las tan manidas palabras horror y sus derivados son insuficientes para describir la sensación que provoca la miseria moral exhibida por los legisladores. La ley abunda en numeritos y numeritos para cuantificar las indemnizaciones pecuniarias que tan dadivosos señores nos ofrecen a los represaliados -justamente lo que siempre hemos desdeñado y, desde luego, nunca hemos pedido-. Ni el más ácido de los dramaturgos del teatro de la crueldad podría imaginar las discusiones que los Padres de la Patria han debido mantener en sus debates internos, tal es la infinita mezquindad que han demostrado al decidir que sólo tendrán derecho a esos céntimos quienes hayan estado presos “durante tres o más años” pero… a condición de que tuvieran 77 años en el 2007. ¿Quién habrá sido el probo funcionario que ¡ha trabajado! para calcular que, introduciendo semejante requisito, el Estado no gastaría casi nada y, a cambio, sembraría confusión en la gente y humillación en los hipotéticos beneficiarios? Aunque la ignominia se haya perpetrado entre mármoles y ujieres, a semejante villano le queda corta la tópica imagen del avaro contando sus monedas en una covacha.

En España, los perjudicados por eso que llaman ‘terrorismo’, gozan de sustanciosos privilegios, sean víctimas o allegados a éstas –aquí el término allegados es tan difuso como concretos son los honores y dineros que devenga-. No me opondría a tamaña generosidad si el Estado se comportara con igual largueza para con las víctimas del terrorismo masivo de los franquistas y el terrorismo selectivo de sus herederos pero, para baldón histórico, el Reyno de España nunca ha calificado, ni retórica ni legalmente, al franquismo como “terrorista” –la ley que hoy nos ocupa tampoco lo hace, pese a que franquismo es sinónimo paradigmático de terrorismo-. Por ello, la esmerada atención hacia unos (numéricamente) pocos perjudicados conlleva un insufrible agravio comparativo para la inmensa mayoría de represaliados que somos los Otros. De ahí que las víctimas del terrorismo actual sólo puedan ser definidos como privilegiados, una categoría inadmisible en cualquier democracia.

Pongamos cifras a lo anterior: en el año 1.999, el Estado español contabilizó 1.300 “víctimas del terrorismo” y presupuestó para su cuidado 46.624 millones de pesetas al año (= 280 millones de euros, 215.000 euros per capita; 323.000 US$ al cambio actual) Como sabemos lo engañosos que son los números estatales, nunca firmaríamos que todo lo presupuestado haya llegado o llegue a los beneficiarios pero, sea cual fuere lo recibido por éstos, estamos ante magnitudes que se han mantenido estos últimos años. Más aún, ansioso por demostrar su (discriminatoria) munificencia, ese mismo Estado se ha esforzado durante la última década en buscar más y más sujetos plausibles de indemnizar y así, registrando hasta debajo de las piedras, durante este año 2.009 ha logrado encontrar a 300 individuos que, probablemente, no se consideraban a sí mismos como víctimas (ver prensa del 27.julio) Es igual, tendrán su indemnización. Vuelvo a lo mismo: todo esto no me parecería especialmente reprobable… si el Estado demostrara igual bondad con las víctimas del terrorismo franquista.

Pero no es el caso ni remotamente y a las cifras me remito: según el artículo 7 de la (maligna) ley, los aterrorizados por el franquismo que ahora sean ancianos de 79 años y que –repetimos- hayan pasado “tres o más años” en las cárceles del no-tan-antiguo-régimen, podrán percibir “por una sola vez” la millonada de 6.010,12 euros y “por cada tres años completos adicionales, 1.202,02 euros”. Por lo tanto, según la cuenta de la vieja, un afectado por el terrorismo actual percibe todos los años no menos de treinta y seis (36) veces más de todo lo que percibirá en toda su vida una víctima del franquismo. Y, recuérdese, estamos hablando de un represaliado vivo que reúna unos requisitos arbitrarios hasta lo indecible -¿a qué psicópata se le ocurriría eso de poner tres años como base mínima?-. Y, además, estamos hablando sólo de dinero, no de las mil canonjías que lleva aparejadas la condición de “víctima del terrorismo”. Y para concluir, estamos hablando de lo que nunca mencionamos siquiera las víctimas del terrorismo franquista –de dinero-.

El lector habrá podido observar que los adjetivos más copiosos en esta primera parte de la presente diatriba, cuando se refieren a la “ley de memoria histórica”, pertenecen al campo semántico de la miseria (miserable, mezquindad) mientras que, cuando se refieren a las “víctimas del terrorismo”, son de uso obligado sus antónimos (dadivoso, munificencia, generosidad). Pues bien, con ser escandaloso este contraste cuando de grandes rasgos se trata, lo es todavía más cuando entramos en procedimientos que, por su orden formal, son aparentemente de menor cuantía. Es decir, que la ley está concebida por unas mentes tan nauseabundas que ni siquiera en algún minúsculo dato perdido podemos toparnos con atisbo alguno de compasión o de grandeza. Conclusión: la ley es el paradigma de la sordidez. Y, como es en esos detalles donde se manifiestan con mayor evidencia los niveles máximos de ruindad y ellos llegan a la psicopatía política aguda y ésta es una enfermedad contagiosa e incurable, en un arranque de piedad, hemos decidido suavizar el epíteto que se merecen los legisladores y calificarlos como simples orates. Por el respeto que debemos a millones de compañeros represaliados y a los verdaderos dementes, es imposible llegar a mayor magnanimidad.

La reparación irreparada

Por todo ello, para continuar y como ejemplo de estruendosa nadería, analizaremos un ejemplo de (supuesto) beneficio marginal: el reglamentado por el decreto posterior a la ley que desarrolla el artº 4 de ésta. Pese a que el aspecto de este Decreto (véase, Real Decreto 1791/2008 publicado en el BOE de fecha 17.XI.2008) es el habitual en las normas positivas -a las que, de serlo, debiéramos prestar un análisis jurídico más acucioso- en realidad es algo bastante menor, algo que podríamos calificar como de “simple procedimiento”: la manera de solicitar y recibir una Declaración de reparación y reconocimiento personal (en adelante, DRRP; véase el artº 4, párrafo 1 de la ley 52 en el Apéndice 1) Aunque la ley 52 está plagada de pormenores similares que, sin duda, propiciarán la proliferación de Decretos parecidos, a nuestro juicio es en esta pseudo-norma 1791/08 donde brilla con más roñería la luz negra de las negras almas leguleyas.

Lo primero que nos llama la atención es el lapso transcurrido entre la promulgación de la “ley de memoria histórica” y la publicación del Decreto de marras: once meses. Casi un año para pergeñar un misérrimo reglamentucho que ocupa menos de tres páginas. ¿Cuántos hipotéticos beneficiarios fallecieron en ese tiempo? Recordando que la mayoría de éstos estaba obligado a tener 77 años en el año de la ley, no cabe duda de que ‘algunos’. ‘No tantos como quisiera’ para el funcionario de turno. ‘Demasiados’ para la verdadera justicia.

Item más, del análisis filológico-cuantitativo del citado Decreto 1791 se desprenden algunos rasgos que serán meras curiosidades pero no son casuales o banales sino ilustrativas –poco, pero significativas-. Por ejemplo: el término justicia se repite 16 veces… pero en todas ellas se refiere al Ministerio de ese nombre; es decir, que aparece siempre en mayúsculas -¿por aquello de burro grande, ande o no ande?-. Por su parte, injusticia se repite dos veces, ambas en el preámbulo, ninguna en el articulado y siempre en minúsculas. Además, Dictadura (a veces acompañada de “franquista”) se repite 11 veces y democracia, una sola. Huelga añadir que el Decreto jamás usa términos como franquismo, terrorismo, tortura, fosas comunes, desaparecidos, fusilamientos, etc.

Por lo demás, el Estado, ¿a qué se obliga según la DRRP?: a enviar una carta. Esa cuartilla, ¿qué dice?: nada, pues sus 132 palabras (timbre, firma y fecha incluidas) se limitan a repetir el encabezado Drrp. Pero, dirán algunos, aunque no comprometan al Estado, las páginas del Decreto 1791 y ese centenar de palabras algo significarán, así sea desde el punto de vista simbólico: error, no hay símbolo alguno puesto que, de haberlo, hubiera sido fagocitado por la mera mecánica, por el automatismo propio de una redacción rudimentaria, corta y mecánica. Por ello, podemos asegurar que, en esta ocasión, el Estado español se ha superado a sí mismo perpetrando unos papeles literalmente insignificantes. Pasaron los tiempos en los que las escrituras del Estado siempre significaban algo, así fuera maléfico e injusto. Incluso podríamos añadir que, en el antiguo régimen, la letra estatal era la que encerraba el mayor significante –al menos para sus súbditos-. Aquello se acabó; la DRRP marca un hito en la historia de la teoría política pues con ella el Estado logra que su letra desaparezca en la niebla de la insignificancia. Ha demostrado que puede acabar con el signo y, de paso, con el símbolo. Debe ser que, ¡por fin!, ha conseguido eso que llaman ‘instalarse en la posmodernidad’.

Pero no seamos tan radicales. Encontremos un resquicio de realidad factual que nos salve del nihilismo. Helo: si acaso, tanto el Decreto como la carta-Drrp sólo sirven para ilustrar cómo y cuándo el Estado es capaz de crear fantasmagorías absolutamente huecas –una habilidad de la que ya teníamos abundantes pruebas aunque nunca tan contundentes-. Y, volviendo a nuestro tema, en definitiva, ¿qué es la DRRP?: la Nada absoluta para el Estado -y, en consecuencia, la Humillación absoluta para los represaliados-.

Esa Nada-DRRP que se agota en sí misma y que no comporta ninguna obligación estatal –ni patrimonial ni ninguna otra según reza el artº 5, #5 de la ley 52-, se materializa cuando el represaliado que la haya solicitado, años o meses antes, recibe una carta del Ministro de Justicia que, tras la morralla de rigor, termina con la frase “EXPIDE en su favor la presente DECLARACIÓN DE REPARACIÓN Y RECONOCIMIENTO PERSONAL”. No hay más. Se acabó. Previamente, el antifranquista ha debido gastar sus energías, sus peculios y su tiempo –ocho meses de media para los casos que conozco personalmente- en acumular los miles de papeles que prueben las torturas a las que fue sometido –una tarea nada fácil pues buen cuidado ha puesto el Régimen en que no quede rastro de su sadismo-.

En otras palabras: por parte del Estado, no hay en la práctica ningún reconocimiento de culpa pues, de haberlo, tendría que ser Él mismo quien buscara en sus propios archivos y expidiera la DRRP ex officio, sin necesidad de que el interesado aportara esas pruebas que, en rigor, sólo posee el propio Estado y de las cuales el represaliado sólo suele disponer de copias sin valor legal o, peor aún, de borrosas fotocopias. Ahora bien, que el Estado no sea culposo significa que el culpable sólo puede ser el Otro -es decir, la víctima-. En otras palabras, el Estado no sólo considera al represaliado como delincuente –¿acaso no fue condenado?, ¿acaso no le estamos indultando y solo se puede indultar al delincuente?- sino que le obliga a demostrar su inocencia: ¿cabe mayor aberración jurídica?

Por ello, no es de extrañar que, desde que el Decreto 1791 entró en vigor en noviembre del 2008 hasta septiembre del 2009, sólo ciento cincuenta (150) represaliados solicitaron la DRRP. Unas quince solicitudes mensuales. Los posfranquistas dirán que tan exigua cantidad demuestra que el franquismo fue un régimen benévolo que propició ‘una época de extraordinaria placidez’ (Mayor Oreja dixit) Los represaliados sabemos que esos 150 compañeros se han visto obligados a pasar por las horcas caudinas de solicitar ese papelucho, sinrazón y afrenta por las que les acompañamos en el sentimiento y, en el caso de quien suscribe, acicate importante para escribir esta diatriba.

Una vez narrados a grandes trazos los pormenores de la DRRP en el tiempo y en la más elemental de las teorías políticas, podemos acometer un breve análisis ideológico de las frases que, arrejuntadas, articulan –es un decir- ese súcubo. La carta puede resumirse en tres expresiones clave. A saber:

a) Reparación moral

Según reza la carta-Drrp, el solicitante “tiene derecho a obtener la reparación moral que contempla la Ley”. Pero, ¿tiene algo que ver la moral con el delito? La DRRP es un oficio jurídico, no un catecismo; la DRRP simula –volveremos más adelante sobre este término- perdonar un delito atribuido por un tribunal español antecesor de los tribunales que administra el ministro que firma la carta. Sólo los tribunales franquistas se permitían –uno más de sus lujos- condenar por actos contra la moral pero este cargo era sólo una propina añadida a los cargos reales que se nos imputaban a los represaliados siendo aquellos de carácter exclusivamente ideológico.

Es evidente que el gobierno emisor de la DRRP se siente heredero de todos los gobiernos anteriores –a presumir de esa herencia le suelen llamar “sentido del Estado”- pero su ministerio de Justicia debería ser un poco más técnico, no estar tan contaminado de la cosmovisión franquista y, a la postre, concentrarse en el delito y dejar la moralina para otras instancias. Todo ello sin necesidad subrayar que, para moral, la de los represaliados ni tampoco de preguntar de qué moral habla, olvidando asimismo que ni los represaliados ni tampoco los súbditos tenemos porqué compartir esa moral cuyo monopolio dice poseer el gobierno.

b) La honra

Si la expresión anterior delata una (intencionada) confusión entre lo civil y lo religioso, la expresión que ahora nos ocupa es puro arcaísmo. “La Democracia española honra a quienes injustamente, bla bla bla”, estipula la DRRP adoptando una pose calderoniana. Honrar, se honra a los difuntos porque poco más puede hacerse con ellos. En términos jurídico-políticos, a los vivos sólo se les puede resarcir si han sufrido injusticias o premiar si se han conducido con heroísmo cívico –es decir, obrando más allá de lo exigible-.

El uso abusivo del concepto “honra” añade el agravio a la injuria pues, siendo el meollo de la DRRP, retrocede la moralina a los tiempos del Siglo de Oro. Teniendo en cuenta que cada una de las 132 palabras de la carta ha sido sopesada por el consabido comité de expertos, es fácil suponer que la palabra central ha sido examinada con lupa. Dicho de otro modo, se ha preferido engatusar a los represaliados con un término ranciamente tradicional antes que situar la Declaración en el campo de la modernidad.

Pues bien, sepan esos expertos que los represaliados tenemos derecho a ser lo que nos dé la gana, calderonianos, punkies o astronautas. Incluso podemos ser simplemente modernos, aunque maldigan los redactores ministeriales. Además, esos sabelotodos también deberían saber que fuimos perseguidos precisamente por defender obviedades parecidas. Defendimos y defendemos valores inmutables –la libertad, el respeto a la vida, etc- pero, si bien es cierto que esos valores también son tradicionales en la historia de España –aunque los oculten los historiadores franquistas- ello es debido a su propia perennidad, no porque hayan sido patrimonializados por esa peligrosa majadería que llaman “el espíritu nacional”. Por ende, señores jurisperitos, no confundan tradición con folklorismo.

Por lo demás, todos los argumentos que hemos esgrimido en el examen de “la reparación moral” pueden igualmente aplicarse a la honra.

c) Reparación y reconocimiento personal

La DRRP pone buen cuidado en recalcar que el reconocimiento es “personal”. Ahora bien, puesto que todas las acciones –delictuosas o de beneficencia- que mantuvimos los represaliados eran necesariamente políticas –o sea, colectivas-, resulta infamante que no aparezca en la DRRP la menor alusión a lo “colectivo”.

Por otra parte, ¿qué carajo quiere decir eso de “reconocimiento personal”? ¿Es que antes no nos conocían y/o es que antes no nos consideraban personas? En cuanto a lo primero, es obvio que el franquismo nos conocía –para nuestra desgracia-. En cuanto a lo segundo, hay que admitir que el franquismo no nos trató como personas pero ese no fue un rasgo exclusivo de los represaliados sino que era su propio fundamento: no tratar humanamente a nadie.

¿Va a retroceder “la Democracia española” hasta el punto de ignorar a las personas? Sonará duro pero si un súbdito –así sea ex represaliado- necesita un papel para ser “reconocido” como persona al mismo tiempo que se le niega la posibilidad de pertenecer a algún colectivo, estamos ante una clara regresión hacia el franquismo. Por todo lo cual, podemos finiquitar el examen de estas tres expresiones clave concluyendo que la DRRP es moralista, religiosa, arcaizante e inhumana.

Pasaremos ahora a otros temas pero antes señalaremos que nos hemos dejado en el tintero algunos otros posibles comentarios sobre lo que nos parecen aspectos menores u obvios de la DRRP. Por ejemplo, ¿por qué dice que la sentencia sufrida por el solicitante es injusta y añade que se emitió “sin las debidas garantías” si, a renglón seguido, se califica como “ilegítimo” al tribunal que la dictó? ¿No hay redundancia en la redacción? Claro que la hay pero no nos parece que ella sea producto de la ignorancia sino algo peor: es un modo de evitar el abundamiento en lo principal, a saber, la ilegitimidad del tribunal franquista. De haberse limitado el funcionario redactor a constatar esa ilegitimidad, hubiera quedado manifiestamente claro que se imponía obrar en consecuencia y la única manera de hacerlo hubiera sido declarar reos a los jueces y magistrados de esos tribunales –al menos, reos de prevaricación ya que ‘victimario’ no es término propio de los jurisperitos-. Justo una de las medidas que comporta la exigencia de justicia que manifestamos los represaliados.

Otro ejemplo: ¿por qué un oficio del ministerio de Justicia emplea términos como “la Democracia española”? ¿qué significa eso en términos jurídicos? Obviamente nada porque la democracia es un sistema político, no una figura legal. Por lo tanto, quien “honra” a los represaliados es, una vez más, la Nada. Y así podríamos seguir indefinidamente, tan numerosos son los vicios que ¿la democracia española? acumula en esas pocas 132 palabras.

Resumiendo, la DRRP es una muestra típica de esa cultura del simulacro que hegemoniza Occidente. Rezuma simulación por los cuatro costados para empezar porque se sitúa en un horizonte de discriminación en los terrorismos: se simula por pasiva que el franquista no existe mientras que, por activa, se cargan todas las significaciones en el terrorismo actual en la creencia de que esta sobrecarga de sentido hará real y pecaminoso un fenómeno político que no admite tamaña simplificación ni tan grosera manipulación.

Por todo lo cual, reconsiderando lo expresado en el primer parágrafo de este texto, podemos concluir que, buena hija de papá Simulacro, la DRRP simula mezquindad pero en realidad es chantaje, humillación, desvergüenza, sadismo y terrorismo “legal” –es decir, franquismo-.

Disposición final

Habiendo sido demostrado por todo lo anterior que el Estado posfranquista no sólo no tiene la menor intención de democratizarse históricamente hablando sino que, por el contrario, reincide con hirientes regularidad y contumacia en ofender a los represaliados que ya ofendió su progenitor el franquismo, es irremediable concluir que, en materia histórica, es fiel copia de su papá aunque se diferencien en los grados de opresión cotidiana –absolutamente intolerable en el original e intolerable a secas en la copia-.

Ello supone que el Estado posfranquista, por mucho que presuma de europeísmo, no puede homologarse a las llamadas “democracias de nuestro entorno”. Entre otros gravísimos motivos porque le separan de ellas 150.000 “desaparecidos” que no son desaparecidos propiamente puesto que se sabe dónde están. Mientras no se permita a sus deudos que los rescaten de las cunetas y mientras que, como ocurre actualmente aunque parezca increíble, deje de empapelarse a los jueces que intenten aplicar la ley de memoria histórica, el Estado español seguirá siendo la más grotesca e hipócrita de las monarkías bananeras –todas lo son pero la española, más-.

Item más, la misma ley de memoria histórica reconoce que hay víctimas pero cae en el más ridículo de los absurdos cuando niega la existencia de victimarios. Semejante “raciocinio”, es exclusivo del pensamiento religioso –valga el oxímoron- pues sólo este tipo de “pensamiento” es capaz de predicar que existe un ente superior e inmaterial que es el único responsable del castigo infringido a las víctimas. ¿Cómo se llaman los Estados que piensan religiosamente?: teocráticos. Pues eso, menos ver la paja en el ojo de Irán y más ver la viga en España.

Otrosí, por ello, mientras otra ley no investigue y castigue a los victimarios, la teocracia española seguirá vigente. Además, debemos añadir que estamos ante una teocracia que goza de excelente salud como lo prueba que, en más de tres décadas, no haya sido procesado ni uno solo de los miles de verdugos que putrefactan el suelo patrio. Verdugos que, encima, todo el mundo conoce entre otras razones porque ellos mismos se siguen vanagloriando de sus crímenes –léanse, por ejemplo, Fraga Iribarne y Martín Villa-. Mientras persista esta odiosa impunidad absolutamente absoluta, el Estado español seguirá clasificado en el pelotón de las teocracias más estrictas, en compañía de los EEUU, Reino Unido –regido por la Papisa de la Iglesia anglicana-, Arabia saudita, Irán y etc.

Concluyendo: por teocrático, el Estado español carece en absoluto de la capacidad cívica que le autorizaría a expedir certificados de moral –ciudadana u otra-. Por lo tanto, en la más benigna de las apreciaciones, sus DRRP son un prodigio de imbecilidad pero, si le aplicamos un escrutinio más riguroso, esas perversas cartitas aparecen como lo que verdaderamente son: un descargo para los verdugos, una humillación excesiva para las víctimas, la más torpe de las maniobras políticas contemporáneas y, en definitiva, un monumento a la mala fe.

Señor Estado español, se lo voy a decir una sola vez: mientras sus actuales sayones estaban adulando a Franco para, poco después, convertirse de la noche a la mañana en “demócratas de toda la vida”, éramos nosotros, los represaliados, quienes, amparándonos en nuestros amigos, nos sacrificábamos para implantar alguna suerte de democracia a España. Lo conseguimos en escasa medida, quizá porque Usted desapareció a muchos de los mejores mediante las muchas maneras que Usted conoce de desaparecer a una persona –no sólo físicamente-. Sé de sobra que Usted sostiene la canallesca creencia en que las desapariciones se pueden indemnizar; lo comprendo porque Usted me ha dado pruebas más que suficientes de que concibe a la ciudadanía como un concepto cuantificable y, por ende, ve al ciudadano como una mercancía susceptible tanto de explotación como de amortización. Pues bien, entérese de que los represaliados aborrecemos de la misma palabra “indemnización”. Llegue Usted a los extremos que quiera o pueda en su afrenta pero sepa que el recurso a la indemnización es la línea roja. Entienda que, por respeto a la memoria de los desaparecidos, siempre exigiremos justicia pero nunca dinero –y se lo digo así, en bruto, para ponerme a la altura de sus zafias entendederas-.

Esa justicia que pedimos puede articularse de muchas formas. Cada represaliado está en facultad de escoger la que le parezca y quien suscribe, aunque sospeche que muchos de mis compañeros comparten estos argumentos, sólo se representa a sí mismo –y eso, no siempre-. Incluso admito que algunos represaliados se verán obligados a aceptar sus odiosas limosnas –una infamia más en su abultada cuenta corriente estatal-. Pero, salvaguardado por este reconocimiento de no representatividad y nula delegación, vuelvo a utilizar un plural nada mayestático sino literal para espetarle, señor Estado español, que con la ley de memoria histórica y con su grotesco colofón de la DRRPP, Usted nos ha provocado gratuitamente. La gratuidad de su afrenta no sólo proviene de un capital moral del que Usted carece y que los represaliados jamás le prestaremos sino también de que Usted se atribuye una tutela sobre nosotros que pretende ser benéfica cuando históricamente ha sido siempre lo contrario y cuando la misma ley de memoria es un agravio más. Sobre los represaliados, Usted sólo tiene la fuerza. No pretenda tener, además, la razón.

Señor Estado español, métaselo en su psicopática sesera: los represaliados estamos orgullosos de haber sido perseguidos. Para muchos, es casi nuestro único timbre de honor pero ¡qué gran honor! Usted lleva décadas intentando enturbiarlo pero ni lo ha conseguido ni tampoco nos lo podrá arrebatar así que -es un consejo gratuito-, no lo intente siquiera y métase sus certificados de buena conducta donde le quepan porque somos nosotros, los represaliados, los únicos que tenemos la fuerza moral para expedir certificados de buena conducta cívica (véase un hipotético borrador de nuestra DRRP en Apéndice 2)

Cada uno de mis compañeros harán lo que les dicte su conciencia pero, por mi parte, sepa que jamás le expediré ninguno ni, huelga añadirlo, jamás solicitaré su DRRP aunque cumpla de sobra todos los requisitos exigidos. Al contrario, por las razones que se enumeran en el Apéndice 2, junto a la presente le extiendo una DECLARACIÓN DE AGRAVIO Y DESCONOCIMIENTO INSTITUCIONAL. He dicho.

APÉNDICE 1

Reproducción de la Declaración de reparación y reconocimiento personal (DRRP):

El Ministro de Justicia del Gobierno de España

Habiendo quedado acreditado que D. MENGANO DE TAL padeció persecución por razones políticas e ideológicas, siendo injustamente condenado en virtud de sentencia dictada, sin las debidas garantías, por el ilegítimo Tribunal de Orden Público [fecha y algún otro detalle de la sentencia]

VISTO que D. MENGANO DE TAL tiene derecho a obtener la reparación moral que contempla la Ley 52/2007, de 26 de diciembre, mediante la cual la Democracia española honra a quienes injustamente padecieron persecución o violencia durante la Guerra Civil y la Dictadura,

EXPIDE en su favor la presente DECLARACIÓN DE REPARACIÓN Y RECONOCIMIENTO PERSONAL, en virtud de lo dispuesto en el párrafo 1 del artículo 4 de la citada Ley.

En Madrid, a … de … de 2009

Francisco Caamaño Domínguez

La anterior trascripción imita al original en su tipografía (letra Arial 12 puntos, uso de negrillas y de mayúsculas) La Declaración es enviada por correo postal en un oficio timbrado arriba a su izquierda por el escudo de España y la leyenda “MINISTERIO DE JUSTICIA”. Hay un sello de tinta, circular, del ministro que acompaña a la firma autógrafa. La apariencia general de este papelucho es similar a la de los diplomas escolares –papel blanco marfil de unos 100 gramos, semisatinado, con el timbre del Ministerio en relieve y el escudo español en colorines-. En el reverso, aparece un sello con el número de registro de salida y otras menudencias meramente administrativas.

Transcripción del artículo de marras de la ley 52:

“Artículo 4. Declaración de reparación y reconocimiento personal.

1. Se reconoce el derecho a obtener una Declaración de reparación y reconocimiento personal a quienes durante la Guerra Civil y la Dictadura padecieron los efectos de las resoluciones a que se refieren los artículos anteriores.

Este derecho es plenamente compatible con los demás derechos y medidas reconocidas en normas anteriores, así como con el ejercicio de las acciones a que hubiere lugar ante los tribunales de justicia”.

NB. Este mismo artículo, en su párrafo 5, añade que la Declaración “no constituirá título para el reconocimiento de responsabilidad patrimonial del Estado ni de cualquier Administración pública, ni dará lugar a efecto, reparación o indemnización de índole económica o profesional”.

APÉNDICE 2

El Represaliado por el franquismo

Habiendo quedado acreditado que la MONARQUÍA española y los GOBIERNOS que la han administrado desde el óbito del genocida Francisco Franco siguen persiguiendo a los republicanos por razones políticas e ideológicas y siguen injustamente condenándonos en virtud de leyes y decretos promulgados sin las debidas garantías jurídicas y sin el menor sentido común,

VISTO que el contumaz ESTADO ESPAÑOL no ha reunido el menor mérito para obtener la reparación moral que contempla el derecho natural, mediante el cual los demócratas españoles honramos a quienes gobiernan en justicia,

EXPIDE en su contra la presente DECLARACIÓN DE AGRAVIO Y DESCONOCIMIENTO INSTITUCIONAL, en virtud de lo dispuesto por la próxima Constitución republicana.

En Madrid, a treinta de octubre de 2009

Firmado: Yo


martes 13 de octubre de 2009

Comunicado de Corriente Roja

Comunicado de Corriente Roja ante las últimas detenciones de dirigentes de la izquierda abertzale

La detención en la noche de ayer martes de Arnaldo Otegi, Rafa Díez, Rufi Etxeberria, Sonia Jacinto, Arkaitz Rodríguez, Amaia Esnal, Txelui Moreno, Mañel Serra en Hernani y Miren Zabaleta mientras estaban reunidos en la sede de LAB en Donostia, constituye el hecho más grave de una locura represiva en la que está instalado el Gobierno del PSOE como parte de una estrategia basada en aniquilar todo tipo de solución política al conflicto vasco. Es la más brutal respuesta a la decidida y explícita propuesta de diálogo en la que está empeñada la izquierda abertzale.
Estas detenciones se suman a la más salvaje represión desencadenada en los últimos meses contra colectivos y personas, ilegalizaciones de manifestaciones y de hechos lúdicos, prohibiciones de homenajes a las víctimas de la Dictadura, y un sin fin de actuaciones incalificables de la Consejería de Interior contra el conjunto de la ciudadanía vasca. A ello hay que añadir los secuestros y apaleamientos al margen de cualquier medida legal ocurridos en las últimas semanas, incluido el secuestro y asesinato mediante tortura de Jon Antza, hechos que sólo pueden calificarse de terrorismo de Estado y que recuerdan las más terribles actuaciones de los GAL. El hecho de que ningún medio de comunicación de ámbito estatal, ni ninguna fuerza parlamentaria, se hayan hecho eco de estos hechos, ni mucho menos los hayan denunciado, da idea de la impunidad en la que actúa la represión y de la complicidad criminal con que se produce.
Una vez más se persigue a personas que nada tienen que ver con la violencia y deja en evidencia la sentencia del Tribunal Constitucional relativa a Iniciativa Internacionalista en la que se afirmaba que "la ideología de la izquierda abertzale no esta proscrita". Los hechos demuestran que el Ministerio del Interior y su brazo ejecutor, una Audiencia Nacional que no solamente es heredera del Tribunal de Orden Público, sino que como él actua atropellando los derechos democráticos más elementales, están pisoteando el menor resquicio de Estado de Derecho. Las recientes declaraciones de Rubalcaba, inscribiendo su tarea como continuidad de los 50 años de lucha contra ETA, heredero por lo tanto de las fuerzas represivas de la Dictadura, y afirmando que ni aún condenando la violencia la izquierda abertzale estaría nunca en las instituciones, son el más claro exponente del auténtico Estado de Excepción que se cierne sobre Euskal Herría.
Su único amparo es una infame Ley de Partidos cuya existencia, sin que ninguna fuerza política institucional, ni ningún juez hayan denunciado su inconstitucionalidad, niega derechos civiles y políticos consustanciales a la más ramplona democracia. Pero no es sólo una Ley contra una parte importante del pueblo vasco al que se le niega cualquier existencia política. La represión contra el Sindicato Andaluz de Trabajadores, apaleando mujeres y hombres jornaleros y procesando a su dirección, contra otros colectivos sindicales en lucha como TMB en Barclona o el metal de Galicia, contra el movimiento antifascista a quien se reprime mientras los fascistas - que exhiben sus más brutales consignas y agresiones - actúan en plena libertad, muestran que, como ocurrió con Iniciativa Internacionalista, todo movimiento que no hinque la rodilla ante el poder mientras recibe en premio suculentas subvenciones, está en el punto de mira de la represión, máxime en momentos de crisis económica con sus previsibles estallidos de lucha social.
El hecho de que las detenciones de anoche se hayan producido allanando la sede del sindicato LAB, apresando a dirigentes sindicales que encabezan junto con el resto de la mayoría sindical vasca la respuesta de clase a la crisis económica, debe entenderse como una ofensiva contra el conjunto de la clase obrera euskalduna y un aviso a navegantes para la del conjunto del Estado.
Corriente Roja cree que ha llegado el momento de que todas las organizaciones políticas, sindicales y movimientos sociales del conjunto del Estado con un mínimo de dignidad expresemos con claridad que no estamos a admitir tamaños atropellos democráticos, ni en Euskal Herria, ni en ningún otro lugar. Es preciso lograr la máxima unidad posible de todos los sectores democráticos exigiendo la derogación de la Ley de Partidos y de todo el entramado legal "antiterrorista" desarrollado a partir de ella.
Coriente Roja manifiesta toda su solidaridad con las y los detenidos y exige su inmediata libertad, así como la Amnistía para todos los presos políticos. Una vez más declara su convencimiento de que es imprescindible que se abra un proceso de diálogo político que, a partir del reconocimiento efectivo del Derecho de Autodeterminación de los pueblos, permita una solución democrática y negociada al conflicto vasco.

martes 29 de septiembre de 2009

En memoria de los guerrilleros antifascistas asesinados el 27 de septiembre de 1975



Presiento que tras la noche, vendrá la noche más larga
quiero que no me abandones, amor mío
al alba, al alba, al alba


(Luis Eduardo Aute)

C.R./ inSurGente.- “(…)Se trata también de recordar que los pelotones de fusilamiento que acabaron con sus jóvenes vidas eran tan fascistas como los que segaron la vida de cientos de miles de antifascistas entre 1936 y 1939. Y se trata de recordarlo ahora, cuando la Audiencia Nacional acaba de prohibir numerosos actos de homenaje a estos cinco héroes del pueblo, cuatro de ellos -para más inri- organizados por una asociación perfectamente legal como Ahaztuak 1936-1977 (Victimas del golpe de estado, de la represión y del régimen franquista)(…)”.




En el aniversario de los fusilamientos del 27 de septiembre, para los trabajadores y los pueblos del Estado capitalista e imperialista español se imponen reflexiones urgentes.

No es una simple cuestión de memoria histórica para con los militantes independentistas y socialistas de ETA, Ángel Otaegi y Jon Paredes “Txiki”, y comunistas del FRAP (Frente Revolucionario Antifascista y Patriótico), Xose Humberto Baena, Ramón García Sanz y Xose Lois Bravo.

Se trata también de recordar que los pelotones de fusilamiento que acabaron con sus jóvenes vidas eran tan fascistas como los que segaron la vida de cientos de miles de antifascistas entre 1936 y 1939. Y se trata de recordarlo ahora, cuando la Audiencia Nacional acaba de prohibir numerosos actos de homenaje a estos cinco héroes del pueblo, cuatro de ellos -para más inri- organizados por una asociación perfectamente legal como Ahaztuak 1936-1977 (Victimas del golpe de estado, de la represión y del régimen franquista).

Como este escandaloso hecho vuelve a demostrar, ni el franquismo fue sólo Franco ni puede circunscribirse a los tres años de alzamiento militar. El mito de la “Transición” carece ya de credibilidad, en una “España” cuyo jefe de Estado vitalicio fue designado sucesor por el propio Franco, cuya Audiencia Nacional prolonga bajo otro nombre las prácticas del Tribunal de Orden Público franquista, cuyos sindicatos mayoritarios prolongan bajo otras siglas las prácticas del Sindicato Vertical OSE y cuya propia bandera rojigualda fue establecida por el golpe fascista del 36.

Por último, recordar que estos fusilamientos coinciden con un giro histórico del PCE, que dejó de abogar por una ruptura democrática, para defender una reforma pactada con los franquistas. Cinco años antes, cuando el Proceso de Burgos de 1970, la estrecha colaboración entre el PCE y la izquierda abertzale fue tan efectiva que, juntos, ganaron el pulso a la dictadura y salvaron la vida de los condenados. En el 75, sin embargo, el PCE abandona a estos hermanos revolucionarios (y también a los del FRAP), ordenando a sus abogados que no participen en la defensa de los cinco condenados y a sus militantes que no se solidaricen con ellos. Desde entonces, no ha dejado de ocultar sus propias traiciones, fomentando el interesado mito de la “insolidaridad abertzale”.

Por la superación de este mito, por la unidad entre independentismo e internacionalismo (inaugurada por Iniciativa Internacionalista y necesaria para enfrentarse con credibilidad a la Constitución española y al régimen) pasa la posibilidad de generar un movimiento de masas con vocación de poder y que se marque como objetivos la construcción del socialismo y la autodeterminación.

Y la mejor manera de homenajear a estos cinco luchadores asesinados por el fascismo es proseguir su lucha.


27 de septiembre de 2009


Comunicado de Corriente Roja

martes 30 de junio de 2009

Iniciativa Internacionalista: levántate y lucha



Insurgente.-Iniciativa Internacionalista: levántate y lucha
; por Manuel M. Navarrete



Iniciativa Internacionalista de Sevilla se solidariza y participa en las movilizaciones contra el paro promovidas por el Sindicato Andaluz de Trabajadores (SAT).

Las marchas se realizarán el martes 30 de junio a pie desde los pueblos y confluirán en Sevilla, donde se decidirá alguna acción aún por determinar.

El panfleto difundido por Iniciativa es toda una declaración de intenciones:

“Levántate y lucha. Nadie lo va a hacer por ti. La abundancia no puede ser crisis. Una buena cosecha no puede significar hambre. No vamos a repetir las cifras. Justo cuando el apogeo de la producción era indiscutible, todo se para. ¿Qué ha sucedido? Crisis de superproducción, de superabundancia. Toda la riqueza ha sido creada por los trabajadores y nadie más. Cuando los capitalistas asaltan la banca del tesoro, utilizando a un gobierno que se presentaba como de izquierdas, tu respuesta debe ser PEDIR TU PARTE”.

Esta hoja incluye además la tabla reivindicativa de la movilización, que también es apoyada por el sindicato CGT y que exige lo siguiente:

· Garantía de 4 meses de trabajo al año para tod@s l@s parad@s.
· Cobertura de desempleo indefinido a toda persona en paro.
· Paralización del pago de hipotecas mientras se esté en paro.
· Incremento de las pensiones mínimas.
· Nacionalización de las empresas que presenten ERE's.

Con esto, se acallan definitivamente los rumores. Ni las calumnias ni la persecución policial han podido con ella. Iniciativa Internacionalista sigue adelante. No fue una mera unidad de acción circunstancial, sino que se encamina hacia la generación de una nueva estructura permanente, hacia un Frente de los Trabajadores y los Pueblos.

Porque la unidad entre, de un lado, las fuerzas independentistas de izquierdas y, de otro, las fuerzas comunistas organizadas a nivel estatal pero respetuosas con la autodeterminación no es sólo posible, ni tampoco es sólo deseable, sino que empieza a ser al fin una realidad.

martes 23 de junio de 2009

Comunicado de Iniciativa Internacionalista-Las Solidaridad entre los Pueblos

Comunicado de Iniciativa Internacionalista- La Solidaridad entre los Pueblos

Ante la histérica, irracional y fascista campaña de acoso contra Alfonso Sastre en particular e II-SP en general, queremos manifestar lo siguiente:


La Candidatura II-SP ha expresado reiteradamente, y así lo seguiremos haciendo, nuestro compromiso absoluto con una salida pacífica, dialogada y política al conflicto vasco. A ella hemos aportado todo lo que está en nuestras manos y en esa línea seguiremos trabajando.

Nuestro compromiso con esa solución pacífica, política y dialogada que, por otro lado, todos los Presidentes del Gobierno Español desde hace tres décadas han ensayado con mayor o menor convicción, parte de la evidencia empírica de que tal conflicto existe. Evidencia que no se le escapa a nadie que tenga un coeficiente intelectual medio, y cuya negación sólo se puede corresponder con una voluntad de manipulación de la opinión pública.

En cualquier caso negar el derecho a tener una opinión intelectual propia sobre tal o cual cuestión, tal como se hace con Alfonso Sastre, es característica consustancial del fascismo y muy especialmente del fascismo español, contrario por principio a todo esfuerzo mental; y del que este régimen actual no es sólo “digno heredero” desde el punto de vista político, sino muy especialmente desde el punto de vista “cultural”, valga esta expresión en su sentido más genérico.

Asistimos a la tercera fase del plan de criminalización de II-SP, en la que confluyen todos los pilares y muletillas del régimen, desde “manos limpias” a la Secretaria de Organización de PSOE, personaje que por cierto nos viene a demostrar que aunque parezca muy difícil todo es empeorable con respecto a sus antecesores. Esta nueva fase de criminalización, tal como ocurría con los anteriores pretende facilitar nuestra ilegalización, pues bien sólo les podemos decir que adelante, que no amaguen tanto y que lo intenten ya.

II-SP, no tiene nada que esconder ni que ocultar. Somos, en contra de lo que han venido diciendo y siguen haciendo, tal como dice el Tribunal Constitucional en su Sentencia, una coalición electoral que cumple todos los requisitos legales que se exigen para tal cosa. La cuestión es que el poder político y mediático en este Estado es incapaz de asumir su propia legalidad cuando ésta no está al servicio única y exclusivamente de sus intereses.

Ustedes están intentando ocultar en una maniobra de distracción mediática los auténticos problemas que sufrimos en las sociedades que vivimos bajo este Estado: paro galopante que desgraciadamente llegará a no tardar mucho a los cinco millones de personas; corrupción generalizada; aumento de la economía negra y criminal; fracaso escolar cercano al 30%; policonsumo de sustancias tóxicas entre la juventud, más de un 25% de jóvenes entre 14 y 18 años se emborracha todos los fines de semana; falta de expectativas; más del 52% de los jóvenes cree no tener futuro; precarización social, …..
son aún más indecentes que los primeros.
Quieren distraer a la gente de los auténticos problemas de la sociedad porque no tienen soluciones en positivo para ellos, sólo ofrecen más de lo mismo con algún toque cosmético y eso sí mucho futbol, por éso no nos cuentan más que mentiras o entelequias.

II-SP aporta esperanza, II-SP aporta el diagnostico de los problemas reales y el inicio de sus soluciones, es por ello que su existencia les resulta inaceptable a los que viven de la política profesional o a los de la brigada mediática que sirve a éstos que, si cabe,

No nos van ni a amedrentar ni a liquidar, estamos en pie, seguiremos en pie y avanzando.

lunes 22 de junio de 2009

Nuestra bandera eres tú


Antonio José|22-06-2009 16:49

Sastre no es inocente:su arma de tinta está comprometida con la PAZ.Habla de soluciones a 50 años de guerra desigual entre el poder fascista y la resistencia de un pueblo,el vasco.No es neutral. Los que intentan criminalizar un artículo,después de haberlo intentado con INICIATIVA, solo hacen lo que saben...cercenar la libertad de expresión y lo que han hecho durante estos 70 años de monarquía franquista. Ellos saben,que una persona que no ha claudicado en 80 años, es imposible que lo haga jamás y quieren callar, por todos los medios,que esta voz sea oída por la clase obrera, a la que intenta remover y reeducar el sentido crítico y abrir la mente hacia la lucha por la Justicia y por la Libertad. Elementos claves que han sido secuestrados en su esencia por esta monarquía corrupta, que ha dejado sin sentido su significado. Su Constitución misma es papel mojado y no respetan ni sus propias leyes. Solo Alfonso, no es nada en esta lucha...y él nos necesita. No somos nada de uno en uno. Pero junto a Sastre estamos muchos, muchísimos, porque Sastre ya es mucho más que él mismo. Sastre es nuestra bandera en esta lucha por la DIGNIDAD, en esta lucha contra la CORRUPCIÓN, en esta lucha contra los profesionales de la política, en esta lucha por la emancipación de la clase obrera....por la consecución de un sistema de JUSTICIA E IGUALDAD, por el SOCIALISMO. Sastre ya no se pertenece así mismo, nos pertenece a todos. Un saludo revolucionario

eubigastro@hotmail.es

La prosa y la política,Alfonso Sastre



(Publicado en Gara)


Una entradilla de urgencia. Apenas terminado este artículo, se ha producido el último atentado -esta vez mortal- de ETA y las respuestas rituales del PSOE y el PP. Todo ello parece cerrar una vez más un círculo vicioso y acreditar que la paz en este país es definitivamente imposible. En tal situación, angustiosa sin duda, yo no puedo por menos de mantener tozudamente mi esperanza y deseo remitir a las ideas que expuse en mis cinco artículos, en este mismo periódico (del 23 de septiembre al 18 de octubre de 2008), bajo el lema «Si quieres la paz, prepara la paz».

En esta situación, considero así mismo revalidado el pensar expuesto en el artículo escrito hoy como los grandes temores en él expresados. En tales circunstancias, todo parece más fuerte -y hasta arrollador- que el pensamiento, pero las ideas claras también tienen su propia fuerza. Es en esta convicción en la que yo deposito mi esperanza.

Alicia Stürtze ha estado muy bien planteando, como ella lo ha hecho, el tema de la relación, nunca analizada seriamente (que yo sepa, al menos) entre la política y la prosa como expresión literaria, tema sobre el que yo, modestamente, algo tengo dicho en alguno de mis artículos en la revista «Artez»

Sobre el tema de la prosa mis ideas pueden resumirse así, contra la postura burlesca de Molière: yo estimo que nosotros en la vida cotidiana no hablamos en prosa. ¿Y cómo es eso? Pues eso es, sencillamente, porque cuando hablamos en nuestra vida corriente no ponemos el cuidado necesario -generalmente porque no se dan las condiciones para ello- para hablar bien, o sea, para hablar en prosa, siendo como es la prosa una forma elaborada, artística, poética (que no quiere decir metafórica), del lenguaje corriente. (Nuestros amigos no torcerán el gesto exclamando con desdén: «¡Vaya! ¡Cuestiones semánticas!», como se dice efectivamente en la vida para rebajar la importancia de ciertas cuestiones. Nuestros amigos saben que las «cuestiones semánticas» son muy importantes cuando se trata de algo tan serio como es comunicarnos entre nosotros, o sea, romper las barreras de nuestras soledades. Si no empezamos por ponernos de acuerdo sobre el significado que damos a las palabras que usamos, vanos serán nuestros intentos de entendernos).

Las hablas corrientes -que no son todavía prosa propiamente dicha- son lenguajes incorrectos pero no necesariamente mentirosos, y algo análogo, pero al revés, ocurre con la prosa, que es por lo menos un habla o una escritura «correcta», y aún muchas veces algo más (pongamos, por ejemplo, «brillante») si es una «buena prosa», pero puede ser, ¡y lo es tantas veces!, un vehículo de la mentira, una manera de engañar a quienes se dirige. A este tipo de prosa se refiere Alicia Stürtze en la primera parte de su excelente artículo.

La prosa es ya un arte de hablar y de escribir, con sus reglas (y sus libertades, claro), y ese arte puede ponerse al servicio de las causas más ética y políticamente impresentables, pero también puede y sobre todo debería hacerlo siempre al servicio de la verdad y de la belleza, que no es (la belleza, digo), como ya lo sabe la Filosofía desde tiempos remotos, sino «el resplandor de la verdad».

¿Hay, pues, una prosa que, siendo buena como prosa, es mala en el nivel de la ética política? En nuestra opinión, la buena prosa es aquella que, además de elevar el habla vulgar a los dominios del arte (de la poesía), no sólo no se sirve de esa «elevación» para alejar o incluso ocultar la verdad -empezando por desfigurar lo real-, sino que se sirve de esa elevación para profundizar en la realidad y abrir en ella los caminos de la verdad y, en consecuencia, de la justicia.

Entre nosotros, deberíamos hablar en buena prosa, y nunca -¡claro!- reducir nuestras expresiones (Alicia Stürtze lo dice muy bien) a frases como esa de «¡ha sido la hostia!», que no nos deja saber, si no se investiga el contexto, si lo que ha ocurrido es estupendo o lo contrario: horrible. Hablemos bien, hablemos bien; eso para empezar.

Pero hablemos no sólo bien sino además «bueno» (digámoslo así): o sea, en una prosa capaz de fundar y difundir las ideas de la justicia pendiente y de reclamar nuestras libertades, individuales y sociales. Rechacemos en suma la prosa política al servicio de la mentira y de la opresión. Sepamos que la mentira es también un arte -una de las «bellas artes» como el crimen lo era para el irónico y genial Thomas De Quincey- y que, así, hay un arte de mentir, en el que son duchos los políticos pegados a los poderes del capitalismo, que se desarrolla por y para el sistema, con sus propias metáforas y toda clase de «bellezas» (adornos de su basura).

Nuestra prosa no falsea la realidad para ocultar la verdad, como hace la «prosa enemiga», sino que nosotros hallamos nuestras verdades en el corazón mismo de las realidades que se suceden en nuestro mundo, revelando lo que ocurre ciertamente (la «realidad de verdad») y que se nos oculta por todos los medios al servicio de la perpetuación de estos horrores que estamos viviendo día tras día. El nuestro es precisamente el lugar en el que la poesía, la ética y la política (revolucionaria) se dan y se estrechan fraternalmente las manos.

Por lo demás, la «batalla de las ideas» se expresa en una guerra de las prosas que, tal como hoy se practica en América Latina, bajo el prestigio de grandes dirigentes como Fidel Castro y Hugo Chávez, a quienes Alicia Stürtze cita muy justamente, tiene un origen martiano y es el correlato ideológico o, mejor, filosófico, de una batalla de las prosas o, más bien, éstas son la expresión literaria de esa batalla dialéctica que es el pensamiento. Pues bien, entre las prosas latinoamericanas, tan abundantes en grandes glorias literarias, yo estoy convencido de que se halla en uno de los más destacados lugares la «Segunda Declaración de La Habana» de Fidel Castro. También Chávez es un gran prosista de la justicia y de la verdad, que se expresa en un habla muy brillante que ya quisieran para sí quienes lo tachan despectivamente de «populista».

Volviendo a nuestro continente, hemos de decir que Europa es uno de los espacios culturales donde hoy se dan las mayores perversiones y usos mentirosos de la prosa -una prosa al servicio de la mentira- en los ámbitos político, ético e ideológico, y ello pone en evidencia una base cultural muy pobre que a veces roza el analfabetismo y otras directamente la infamia moral, como ha sido ahora el caso de un dirigente del PP, Iturgaiz (de quien me han dicho gentes que lo conocieron de mozo que entre sus vecinos era considerado como «el tonto del pueblo»), el cual ha expresado en una prosa maloliente, propia de una defecación, su deseo de que los miles de personas que hemos votado a Iniciativa Internacionalista-La Solidaridad entre los Pueblos para las elecciones al Parlamento Europeo, seamos «fumigados». En sus sucias palabras se advierte una miserable nostalgia histórica de las cámaras de gas nazis. ¡Qué barbaridad! ¿Y no es perseguible de oficio esta amenaza de que una buena parte de la población que habita en los territorios del Estado español y que, precisamente, aboga por la paz y por una negociación como la única vía que podría conducir a ella, sea encerrada en una cámara gigante y que se abra la espita de un gas letal? ¿Qué se estaría diciendo ahora de nosotros si a alguien de nuestra parte, en un mal momento, se le hubiera ocurrido decir una barbaridad semejante referida al señor Iturgaiz y sus correligionarios? ¿Cómo nos habrían puesto de violentos y peligrosos asesinos y predicadores de la muerte?

Pero, yendo al fondo de la cuestión, y dirigiéndome ahora al PSOE, partido al que me gustaría ver recuperando al menos una parte de su honor perdido, ¿es verdad -es incluso posible- que ustedes no vean que el problema no es que haya una pequeña banda (pero además enorme) (!) de asesinos de largos colmillos y sedientos de sangre que, como ustedes y sus amigos dicen, sólo saben y desean matar? ¿Es verdad, pues, que ustedes no ven algo tan visible como esto: que aquí hay un serio conflicto político que sólo podrá resolverse en términos políticos? ¿Es verdad, en fin, que ustedes no se han dado cuenta todavía de que la solución de este conflicto, que tantos dolores acarrea, está en la posibilidad de una negociación? ¿A qué medios «más contundentes» se refiere usted, señor López? ¿Va a seguir detrás de las ideas gasógenas de ese pobre tipo del PP al que antes he citado?

De ser así, Dios nos coja confesados, porque nos esperarían y amenazarían tiempos de mucho dolor en lugar de la paz, que nunca se conseguirá, evidentemente, si lo que deciden ustedes es aniquilar a una parte mayor o menor de nosotros en esas nuevas cámaras de gas inspiradas por ese personajillo, Iturgaiz. Entonces, ¡pobres de nosotros, pero también de ustedes!

Anexo- Las referencias citadas:

«Iturgaiz cree que Iniciativa ha dejado con el culo al aire al Constitucional y pide fumigar a los acólitos de la banda». (El Correo Digital, 25 de mayo).

Patxi López: «Desde luego, tenemos que ser, desde la política, mucho más contundentes a la hora de intentar que no haya ni un solo espacio público para los que no asumen las herramientas de la democracia» (?). «Desgraciadamente, ese mundo del abertzalismo radical sigue teniendo su fuerza». (Gara, 11 de junio de 2009).